5500 espectadores fueron testigos de la victoria y superación del average del UEMC Baloncesto Valladolid frente al líder
El Pisuerga de siempre, el de las grandes noches, volvió a vivir una noche redonda. El UEMC Baloncesto Valladolid de David Barrio ofreció una exhibición ante el líder, el Coto Córdoba, y delante de 5500 personas que disfrutaron de un triunfo con valor doble de los vallisoletanos. Los locales dominaron de principio a fin ante un aguerrido conjunto andaluz que no capituló hasta el último minuto, y se llevaron la 16ª victoria de la temporada y el average (92-76) que situó a las ardillas líderes en solitario durante unas horas. Al término de la noche en la que fue presentada la Cantera morada, las ardillas quedan tercera pero colíderes tras el triunfo de Insolac Caja 87.
Pero al margen de lo sucedido en otros campos, lo de Pisuerga fue digno de elogio por lo baloncestístico y lo social con un encuentro prácticamente perfecto de los pucelanos y de toda la rotación. Ice Haney abrió la lata con un triple lejano, algo vital para no permitir que Coto Córdoba, la mejor defensa de la Conferencia, se cerrase y colapsara la pintura. El acierto inicial fue clave para mantener la iniciativa y no permitir que los de Gonzalo Rodríguez, más cómodos en el 5x5, se asentaran en el parqué de un pabellón abarrotado. Cerca de 5500 espectadores llevaron en volandas al UEMC Baloncesto Valladolid de principio a fin y corearon con energía el segundo triple del norteamericano que permitía hacerse con una primera ventaja (10-6). El acierto iba a ser capital para llevar el partido a una anotación alta, contexto favorable para el mejor ataque del grupo, el de los morados.
Ice Haney asumió de buen grado la responsabilidad. El ‘3’ de las ardillas anotó su tercer triple para llevar la ventaja otro pasito más lejos (15-9), coincidiendo con la entrada y regreso de Pau Isern después de seis semanas de baja por lesión. Por contra, la segunda falta personal de Juan García-Abril metió en problemas al canterano, que tuvo que marchar al banco. Pitárselas es muy fácil, todo sea dicho. En ese tramo Barrio comenzó a mover sus piezas, a hacer efectiva su rotación y dar otro salto con su prolífica segunda unidad en cancha. Los suplentes del cuadro vallisoletano cerraron el aro a cal y canto para abrir brecha (20-11), aunque dos triples consecutivos del visitante Pablo Sánchez apretaron las tornas de nuevo (20-17). Con un margen mínimo y la sensación de que el botín debía ser mayor, los locales se anotaron la primera entrega (26-21).
Una pausa técnica por los relojes de posesión, la enésima, cortó el inicio del segundo cuarto tras un 2+1 del siempre diferencial Iñaki Ordóñez (terminó con 30 créditos de valoración). Esa canasta permitió a los castellanos mantener el mando con un colchón frente a un Coto Córdoba desacertado, en buena medida por el sobresaliente nivel defensivo del Pucela, pero que iba de menos a más. Los de Gonzalo Rodríguez amenazaron con recuperar la desventaja (30-25), pero un dos más uno de Pau Isern, excelso en su vuelta, y otro triple de Ice Haney, el cuarto en su hoja de servicios, pusieron la máxima de los morados en 10 tantos (35-25).
Tiempo muerto de Gonzalo Rodríguez, el primero del partido, para tratar de frenar a un UEMC Baloncesto Valladolid brillante en todos los aspectos. David Barrio, al quite, reaccionó apostando por un quinteto pequeño y la pareja Ordóñez-Arqués en el juego interior, lo que desarboló a los cordobeses y abrió espacios para que Haney siguiera con su idilio desde el triple. El quinto del francotirador de Misuri cayó con nieve (40-30), pero igual que en el primer asalto, las ardillas no aprovecharon sus buenos minutos para hacer caja. Coto Córdoba se encomendó a su líder ofensivo, Jamonta Black, para dar la réplica con un 0-7 que llevó al preparador vallisoletano a pedir entonces una tregua (40-37). Los márgenes se redujeron todavía más y el Pucela se llevó solamente un tanto de ventaja tras la primera mitad (42-41). Demasiado poco para el nivel desplegado por las ardillas, pero explicado por la entidad del rival que había en frente.
Exhibición para asaltar el liderato de nuevo
Así, en los primeros 20 minutos unos y otros demostraron por qué son dos de los mejores equipos de la categoría. El UEMC Baloncesto Valladolid por la cantidad de cosas bien que hizo en todos los sentidos, y el Coto Córdoba porque, sin dar esa impresión, no se despegó en ningún momento. Siempre con respuesta y con talento ante cada estirón morado, los andaluces habían levantado dos buenas desventajas. No fue la última vez.
Los de David Barrio, reforzados por su buena labor durante los dos primeros cuartos, salieron con una marcha más que los andaluces y rápidamente recogieron los frutos de esa mejoría. El equipo local, vertical y agresivo, inició una nueva escapada (49-41) y metió en bonus a Coto Córdoba con 6 minutos para sacar rédito del castigo, pero el visitante Rollins emergió para sujetar a los suyos. El guion se repetía, fue la tónica de todo el partido hasta que los castellanos dieron el golpe definitivo a falta de cuatro minutos.
Antes hubo que sudar mucho y hacer una labor de desgaste impagable para que los de Gonzalo Rodríguez no tuvieran ya más arrestos. Así, un triple de Jacob Hanna, tomando el relevo de su paisano Ice en la faceta anotadora, cortó las alas de los andaluces, irreductibles hasta la recta final de partido. La imperial defensa de los locales permitió mantener el colchón en todo momento, con rentas siempre cercanas a los 7 puntos, aunque fijada en 5 al término de la tercera entrega (65-60).
La pelea, sin tregua hasta el momento, llegaba a un último y decisivo de 10 minutos con todo por decidir. Consciente de la importancia del duelo, el público local, rozando el lleno con un espectacular ambiente, se metió de lleno en la contienda y comenzó a jugar sus bazas. Contagiado de todo ello, el cuadro castellano inició con fuerza el último cuarto y volvió a distanciarse, pero con los cordobeses a rebufo en todo momento.
Jacob Hanna, extra motivado y con su familia en la grada, protagonizó un minuto para el recuerdo con varias canastas seguidas, incluyendo un 2+1 tras robo después de un tiro libre suyo. Esa canasta supuso el 78-67, tramo en el que, como es habitual, los árbitros tuvieron algo que decir. La realidad es que arbitrar a Juan García-Abril es muy fácil, demasiado, ya que ante la duda siempre la falta le caerá canterano. Por partida doble el ‘5’ pagó cara su tirria con el estamento, técnica incluida por hablar con educación y pedir explicaciones, que pudo dar aire a un Coto Córdoba CB contra las cuerdas.
No lo permitió el Pucela. El UEMC Baloncesto Valladolid, con tablas, hizo virtud del contratiempo. Los de David Barrio mantuvieron el tipo y la cabeza fría, con un tiempo muerto justo a tiempo para enfriarse y dejar que Pisuerga jugase su papel durante ese minuto. Tras los gritos de ‘fuera, fuera’ del respetable, merecidos, las ardillas reanudaron la marcha con su sprint definitivo. Ante el duro ‘careo’ que tuvo que sufrir Ice en la segunda parte, Jacob Hanna apareció para irse hasta los 27 créditos de valoración y terminar de reventar el partido. Pau Isern, magistral en su vuelta, y Pablo Marín, que ofreció una master class de dirección y defensa, también fueron capitales para firmar el último empujón. Los locales remataron la faena y llegaron a los últimos dos minutos con la victoria y el average en la mano (88-73), lo que permitió a Pisuerga deleitarse con el tramo final del encuentro. El Sweet Caroline se cantó muy felizmente y con el choque decidido, un señor partido de baloncesto, transitó sin sobresaltos hasta el 92-76 final que puso a las ardillas líderes durante una hora. Al término de la noche, la 16ª victoria del curso las deja tercera pero colíderes junto a cordobeses y el Insolac Caja 87.
El UEMC Baloncesto Valladolid no volverá a Pisuerga hasta la fase eliminatoria de la temporada e inicia ahora las últimas tres jornadas con una serie a domicilio. La próxima entrega, el domingo 5 de abril a las 12.30 horas en la pista del Paraíso Interior Jaén.
• Ficha técnica:
92 – UEMC Baloncesto Valladolid: Pablo Marín (4), Isaac ‘Ice’ Haney (19), Juan García-Abril (2), Iñaki Ordóñez (18), Fares Ochi (11) -quinteto inicial-. También jugaron: Jacob Hanna (21), Pau Isern (8), Pablo Martín (0), Pablo Hernández (-), Enrique Gutiérrez (-), Edu Arqués (9) y José Montilla (-).
76 – Coto Córdoba CB: Gonzalo Orozco (2), Jamonta Black (2), Alejandro Rodríguez (4), Fernando Bello (2), Nuha Sagnia (7) -quinteto inicial-. También jugaron: David-Zachary Rollins (21), Serigne Ndiaye (9), Alejandro Orozco (0), Kevin Schutte (4), Pablo Sánchez (17) y Jacques Guemeta (8).
Parciales: 26-21, 16-20, 23-19 y 27-16 (92-76 final).
Árbitros: Villanueva Tena y Navarro Campas.
Incidencias: Partido correspondiente a la vigesimotercera jornada de la Segunda FEB, disputado en el Polideportivo Pisuerga de Valladolid el sábado 28 de marzo de 2026 ante cerca de 5500 espectadores.




