73-78: El UEMC Baloncesto Valladolid cae ante Clavijo en un partido precipitado de ejecución y sin control desde el banquillo
Al UEMC Baloncesto Valladolid se le ven las costuras en Pisuerga. El cuadro de David Barrio ve cortada su racha tras ceder ante un Reina Proteínas Clavijo talentoso y combativo que firmó la segunda derrota en Pisuerga de los morados. Tras un partido de grandes parciales para unos y otros, alternancias en el marcador, el conjunto castellano cayó víctima de su escasísimo potencial en la pintura, su desacierto bajo el aro (19/36 en tiros de dos), especialmente acuciante en los minutos finales y el bajo nivel defensivo.
A pesar de la vuelta de Sam Taiwo tras dos meses lesionado, los locales no pudieron redondear su regreso con una victoria que se antojaba trascendental. Los morados no estuvieron bien en defensa ni acertados en las posesiones finales y terminaron cediendo ante un equipo que hizo méritos suficientes para lograrlo.
Espoleado por un gran ambiente en las gradas una vez más, los castellanos firmaron una buena puesta en escena. Ante un valiente Reina Proteínas Clavijo que salió con las líneas muy altas y agresivo para bloquear al Pucela, los locales respondieron con poso, moviendo bien la bola y atacando el aro con verticalidad. Ese trabajo de trincheras permitió sumar personales para el bonus y tiros libres, y así llevar la voz cantante durante buena parte del cuarto. Del 0-3 se pasó al 9-5 tras unos minutos defensivos notables, y solamente las imprecisiones bajo el aro impidieron que la ventaja fuese superior. Esas imprecisiones reinaron durante los 40 minutos.
El UEMC Baloncesto Valladolid dominó el rebote, especialmente el ofensivo, pero no estuvo fino en la pintura para materializarlo con puntos. La historia fue diferente desde más allá del 6.75. Pablo Marín enchufó su segundo triple de la tarde y disparó la ventaja morada (14-9) y a él se sumó Jacob Hanna para poner puntos desde el banquillo. Los tantos del norteamericano mantuvieron la iniciativa frente a un correoso Reina Proteínas Clavijo que se agarró con acciones de mucho talento. La mejor de las noticias llegó en la recta final del primer cuarto, cuando Sam Taiwo regresó a la competición tras casi dos meses lesionado. El pívot sumó tres más desde la línea personal, los cuales permitieron a las ardillas poner el empate tras la primera entrega (24-24).
Los visitantes aguantaron el primer tirón del UEMC Baloncesto Valladolid e iniciaron el segundo cuarto dando el suyo. Con un baloncesto vertiginoso y acierto, mucho acierto, Reina Proteínas Clavijo golpeó con un parcial de 0-9 que llevó a David Barrio a pedir el primer tiempo muerto del partido (26-33). Era la primera ventaja importante de los riojanos, y estos continuaron subiendo marchas hasta poner un alarmante +12 tras una gran acción de Kevin Torres, referencia ofensiva de los foráneos (terminó con 24 tantos).
No se descompuso el Pucela. Pisuerga apretó y los morados respondieron cuando el partido subía marchas, aunque el duelo tuvo una tregua infausta e inesperada: la lesión de Kevin Torres. El escolta de los logroñeses cayó sobre Pablo Marín en un tiro punteado y se retiró a la enfermería con problemas en el tobillo, aunque poco después pudo volver a jugar (y caer lesionado de nuevo). Con 31-38 se marchaba el catalán, ovacionado, y con 33-38 volvía a detenerse el duelo por un tiempo muerto de Aitor Fantova.
Unas posesiones después, Okafor sufrió un problema en la rodilla y el encuentro volvió a pararse, aunque afortunadamente el interior visitante también pudo volver al parqué después. Nada grave. Entre parón y parón se enfrió un UEMC Baloncesto Valladolid que vio frenada su reacción con tres pausas consecutivas (33-40). Los de David Barrio, sin embargo, iniciaron otra reacción, esta sí lo suficientemente enérgica como para obrar la remontada. Un triple de Iñaki Ordóñez y un mate de Jacob Hanna pusieron el 39-40 y llevaron a los logroñeses a un nuevo tiempo muerto, pero el margen apenas se movió antes del descanso y al ecuador se llegó con tablas (44-44).
El UEMC Baloncesto Valladolid cae sin acierto
Tras un paso por vestuarios más largo de lo normal por un problema técnico con uno de los relojes de posesión, vallisoletanos y logroñeses reanudaron el envite. Con retraso pero un alto nivel de actividad, el encuentro se reanudó con velocidad y mucha más exigencia física que la primera parte. Y en ese contexto no fue superior el equipo de David Barrio. Amén del concierto de pito de todos los fines de semana y el caos reinante durante varios minutos por las decisiones arbitrales, el UEMC Baloncesto Valladolid se activó en defensa y pudo correr para revertir el guion en ese tramo del choque.
Un dos más uno y un mate de Ice Haney colocaron a las ardillas por delante (55-50), con Reina Proteínas Clavijo en bonus e incapaces de superar en lo físico al Pucela. El anotador norteamericano, que no solo tirador, entró en ebullición y sumó una más, obligando a los riojanos a pararlo con tiempo muerto (59-50). Parcial abierto de 9-0 y llamada a filas para buscar soluciones ante un UEMC Baloncesto Valladolid que cerró su aro durante casi cuatro minutos.
Los riojanos rompieron por fin el cerrojazo y tras dos triples consecutivos, fue David Barrio quien paró el envite tras ver cómo se esfumó el botín en un visto y no visto (61-59). Kevin Torres lideró a los suyos en la recta final del cuarto al más puro estilo Mike y los riojanos alcanzaron el último asalto por delante tras un parcial de 4-17 (63-67). Nuevo cambio de líder y de guion, esta vez ya irreversible.
Para más inri, Juan García-Abril recibía su quinta personal, que no cometida, y acabó eliminado después de dos consecutivas inexistentes. Pablo Marín, con cuatro, estaba al borde, obligando a David Barrio a hacer malabares con la rotación ante un desquiciante (des)concierto arbitral y los problemas físicos de Joseba Querejeta (apenas pudo jugar 9 minutos ante su exequipo).
El UEMC Baloncesto Valladolid, sin embargo, no le perdió la cara al partido y sacó los dientes pese a la adversidad. Pero no fue suficiente. Los pupilos de David Barrio no estuvieron bien en defensa durante todo el encuentro y Kevin Torres anotó su punto número 24 justo antes de caer lesionado del tobillo de nuevo… para volver al poco justo después. Con 67-70 en el marcador y cinco minutos restantes, Pablo Marín ingresó de nuevo a la cancha, al borde de la quinta, momento en el cual el UEMC Baloncesto Valladolid trató de dar el golpe definitivo. Y lo cierto es que los castellanos tuvieron buenas situaciones de tiro, pero no el acierto necesario. Los morados entraron en barrera y erraron tres posesiones consecutivas en los minutos críticos, todo lo contrario que el visitante Hugo Arbosa, que sentenció desde la esquina. Reina Proteínas Clavijo se hizo con un decisivo +6 a falta de minuto y medio e hizo imposible la remontada.
Los riojanos mantuvieron la sangre fría en sus idas y venidas a la línea de personal y sellaron un meritorio triunfo por 73-78, infligiendo así al UEMC Baloncesto Valladolid su segunda derrota en casa en lo que va de temporada. La próxima semana, los vallisoletanos rendirán visita al Caja 87 de Sevilla el domingo 22 a las 12.30 horas.
• Ficha técnica:
73 – UEMC Baloncesto Valladolid: Pablo Marín (12), Isaac ‘Ice’ Haney (15), Juan García-Abril (6), Iñaki Ordóñez (10), Fares Ochi (7) -quinteto inicial-. También jugaron: Sam Taiwo (5), Jacob Hanna (13), Joseba Querejeta (2), Íñigo Hansen (-), Pablo Martín (2), Edu Arqués (1) y José Montilla (-).
78 – Reina Proteínas Clavijo: Miguel de Pablo (8), Hugo Arbosa (10), Joan Pardina (4), Pa Mor Diene (5), Rob Ukawuba (11) -quinteto inicial-. También jugaron: Berthold Eluku (5), Obi Okafor (0), Vit Hrabar (0), Raúl Pascual (-), Kevin Torres (24) y Chandler Jacobs (11).
Parciales: 24-24, 20-20, 19-23 y 10-11 (73-78 final).
Árbitros: Berbeira Oria y Cotta Ávila.
Incidencias: Partido correspondiente a la vigesimoprimera jornada de la Segunda FEB, disputado en el Polideportivo Pisuerga de Valladolid el sábado 14 de marzo de 2026 ante cerca de 3300 espectadores.




