FOTOS: Andrés Alonso Tirado
Baloncesto  |  UEMC Club Baloncesto Ciudad de Valladolid
Los de David Barrio se impusieron al CB Starlabs Morón, otro de los candidatos al ascenso, en un partido trabado, físico y de mucho contacto. Pau Carreño se estrenó en Pisuerga esta temporada y las ardillas suman el decimotercer triunfo

84-77: El UEMC Baloncesto Valladolid vence a Morón y alarga su buen momento

8 de Febrero de 2026

Uno más y van 13. El UEMC Baloncesto Valladolid ganó y volvió a ganar, como diría aquel, y lo hizo también un partido sin demasiado brillo. Ante el CB Starlabs Morón, otro de los grandes candidatos al ascenso, el equipo de David Barrio se impuso con oficio, sólido y solvente en un contexto incómodo para él: con un nivel muy físico de contactos y en un duelo trabado. Los locales dominaron el partido prácticamente en todo momento y sentenciaron en los minutos finales, con acierto y solvencia, para situarse de manera anecdótica como líderes en solitario, ya que Coto Córdoba CB no juega esta jornada al tener su partido ante el Paraíso Interior CB Jaén aplazado.

Conscientes de la dureza que iba a necesitar el equipo castellano ante uno de los grandes de la categoría, las ardillas iniciaron el choque buscando el aro con verticalidad y fuerza, mostrando las credenciales desde que se lanzó el balón al aire. El UEMC Baloncesto Valladolid sacó muy pronto rédito a las faltas del CB Starlabs Morón, metiéndoles pronto en bonus. Una labor de siembra que luego permitió los frutos desde la línea de personal. Así, con Juan García-Abril como titular (y por fin puedo ir al ‘tres’, su puesto natural) y antídoto para emparejarse con José Alberto Jiménez, puntal ofensivo de los andaluces, los de David Barrio firmaron un buen inicio. Serios, intensos y sólidos, como exigía la cita. 

Precisamente tras una serie de buenas acciones del capitán morado, el canterano ‘Juanga’, el Pucela tomó el mando para no soltarlo. El ‘5’ sumó cargó la pintura y sumó rebotes ofensivos, anotó también de tres y lideró con coraje la puesta en escena de los locales (7-4). La segunda unidad de los vallisoletanos, como ya es habitual, hizo el resto. La rotación de David Barrio subió prestaciones cuando entró al parqué y prácticamente dobló en el tanteo a un CB Starlabs Morón que se estampaba una y otra vez contra la defensa de los locales (11-6). En ese tramo lo paró el foráneo José Antonio Santaella y los suyos mejoraron de inmediato, volteando el marcador y terminando el cuarto con acierto y por delante (18-19).
El segundo asalto comenzó con el estreno de Pau Carreño en casa esta temporada. Tras unos meses aciagos encadenando lesiones, el alero catalán disputó sus primeros minutos en Pisuerga, con un UEMC Baloncesto Valladolid ahora sufriendo ante el acierto moronero (20-24). Las ardillas resistieron el chaparrón y rápidamente cambiaron la dinámica, volviendo a subir marchas atrás. Tal y como sucedió en el primer asalto, el trabajo defensivo y de pico y pala de las ardillas, de buscar el aro con fuerza, sacó el premio del bonus de un cuadro visitante que comenzó a cargarse de personales. 

Edu Arqués lideró un parcial de 9-0 (29-24), aun con tiempo muerto visitante de por medio, y devolvió el mando a un UEMC Baloncesto Valladolid in crescendo. Los frutos del bonus no tardaron en llegar ante un CB Starlabs Morón que paraba cada posesión morada con falta… y tiros libres. Si bien los de David Barrio se dejaron unos cuantos por el camino (11/16 en la primera parte), lograron mantener el listón defensivo y abrieron brecha con dos triples consecutivos de un diferencial Pau Carreño. Al descanso, las ardillas llegaron con un botín de 10 tantos (43-33) y que pudo ser mayor de no ser por las concesiones desde la línea de personal.

Solventes y acertados en los momentos clave

Hasta el momento los castellanos superaban en todos los aspectos del juego al CB Starlabs Morón de los hermanos Marín, Alo y Javi, salvo en el acierto desde el tiro libre, pero el guion cambió tras el paso por vestuarios. Los sevillanos salieron mejor que el Pucela e iniciaron un conato de remontada que tuvo que parar David Barrio con tiempo muerto (46-42). El parcial, preocupante, fue de 3-9 hasta que lo detuvo el preparador local.

No cejaron los de Santaella en su empeño de remontar y siguieron mejorando, dando pasos hasta colocarse a tiro, pero no pudieron dar ese salto definitivo. El de ponerse por delante después de muchos minutos a remolque, el de confirmar el cambio de mando. Lo impidió un UEMC Baloncesto Valladolid que no estuvo fino en ataque durante ese tramo, pero sí consistente atrás y en el rebote. Los andaluces estuvieron a un punto en dos ocasiones (48-47), pero los locales pararon la intentona a tiempo y volvieron a estirarse (52-47). Edu Arqués asumió galones y tiro libre a tiro libre se fue hasta los 16 tantos (60-52), liderando a los vallisoletanos en la recta final del tercer cuarto, aunque un triple sobre la bocina de los moroneros lo concluyó de la peor manera para los locales (62-59).

Con susto por un problema médico en la grada, que afortunadamente quedó solo en eso, en un susto, el inicio del último asalto se retrasó unos minutos. Y ahí cobraba todavía más importancia la salida del UEMC Baloncesto Valladolid, que debía evitar a toda costa que CB Starlabs Morón volviese a creer. Y lo cierto es que los andaluces lograron la igualada (62-62), encendiendo todas las alarmas en un Pisuerga que respondió en la adversidad.

Dos canastas consecutivas de los Pablos, Martín y Marín, apagaron el fuego (66-62) y el ritmo de los visitantes. En defensa, el equipo de David Barrio echó el cierre durante varios minutos, reinó en el rebote y pegó el enésimo estirón con seis minutos por disputarse. Jacob Hanna se retiró a la enfermería con un golpe que recibió tras un gran tapón y el norteamericano con pasaporte bahameño no volvió a jugar, pero la cosa terminó en calambres, sin gravedad alguna.

Así las cosas, el UEMC Baloncesto Valladolid sacó a relucir su mejor versión en el tramo clave del partido, o al menos la más pragmática. Un triple de Ice Haney, por fin, aumentó el colchón (69-62). La tensión fue en aumento y se sucedieron fallos bajo el aro en un lado y otro, pero siempre con un margen de seguridad que no desaprovechó el conjunto local. El francotirador norteamericano, con la confianza renovada y liberado en la esquina, no falló y puso la puntilla a falta de tres minutos (76-67).

No pudo reanimar a los suyos el preparador José Antonio Santaella, que trató de evitarlo con un tiempo muerto, y eso que los andaluces no pararon de intentarlo. El UEMC Baloncesto Valladolid no concedió más y estuvo certero desde el tiro libre hasta sentenciar en el carrusel de idas y venidas a la línea. La renta fue suficiente hasta el 84-77 final y que se hizo eterno con el sinfín de faltas señaladas en la recta final, ya con el resultado decidido. En esos minutos finales sin historia, no obstante, encontró Pablo Hernández el premio de unos instantes en cancha, y con el canterano en pista concluyó la decimotercera victoria del Pucela.

El UEMC Baloncesto Valladolid visitará a la Cultural y Deportiva Leonesa este domingo a las 18.30 horas en un derbi harto exigente y que volverá a prueba el buen momento de forma de las ardillas.

•    Ficha técnica:

84 – UEMC Baloncesto Valladolid: Pablo Marín (8), Isaac ‘Ice’ Haney (7), Juan García-Abril (7), Iñaki Ordóñez (10), Fares Ochi (3 -quinteto inicial-. También jugaron: Jacob Hanna (8), Pau Carreño (6), Pau Isern (13), Pablo Martín (6), Pablo Hernández (0), Edu Arqués (16) y José Montilla (-).

77 – CB Starlabs Morón: Javi Marín (14), Alejandro Marín (17), José Alberto Jiménez (10), Antonio Burgos (4), Volodymyr Orlov (9) -quinteto inicial-. También jugaron: Kevin Navarro (), Gonzalo Fernández (3), Álvaro Herrera (3), Soulemane Chabiyo (0), Luis Parejo (5), Sidnei Correia (4) y Zion Williams (8).

Parciales: 18-19, 25-14, 19-26 y 22-18 (84-77 final).
Árbitros: Álvarez-Ossorio Varela Pérez Hernández.
Incidencias: Partido correspondiente a la decimoséptima jornada de la Segunda FEB, disputado en el Polideportivo Pisuerga de Valladolid el sábado 7 de febrero de 2026 ante cerca de 3400 espectadores.