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Pádel  |  BSR Valladolid
El jugador vallisoletano ha ido creciendo de manera progresiva, tras superar una importante lesión

Álvaro Garmilla, del BSR Valladolid, tercero en la Copa de España de Pádel 

La Escuela de Pádel del BSR Valladolid empieza a cosechar éxitos, en este caso, de la mano de Álvaro Garmilla, que lleva dos años jugando a un gran nivel, si bien tuvo que superar una importante lesión, que le tuvo parado prácticamente toda la anterior temporada, y de la que se está resarciendo ahora, con un tercer puesto en la Copa de España disputada en Punta Umbría.

En esta ocasión, hizo pareja con el gaditano Francisco Bernal, quien le llamó para formar la dupla que, a la postre, ha quedado tercera en el torneo nacional, tras caer en semifinales ante la pareja número dos del ránking, en un partido tremendamente disputado que se decidió en tres set, tras casi tres horas de juego.

En la tercera edición de la Copa de España y, después de perder en semifinales por muy poca diferencia, en el encuentro por el tercer y cuarto puesto se impuso, junto a su compañero de equipo, ante los cabeza de serie número tres de la competición, por 6/4 y 6/3, lo que le da impulso para seguir su progresión.

El jugador vallisoletano acababa de sacar el título de monitor de pádel cuando un accidente de tráfico le afectó la médula espinal en 2014 para cambiar su vida, aunque su pasión por el deporte le ha permitido seguir disfrutando del que más le gusta, el pádel, y hacerlo, además, a un gran nivel.  Y eso que en 2017 tuvo una lesión importante que le impidió poder jugar, pero ya la ha superado, y ahora su reto es seguir “escalando posiciones en el ránking para llegar lo más alto posible” pero, sobre todo, “disfrutar” con un deporte que cada vez gana más adeptos.

Forma parte de la Escuela de Pádel del BSR Valladolid desde que se puso en marcha, hace varios meses, aunque se ha trasladado a vivir a Madrid y es allí donde se ejercita actualmente, con el fin de continuar su mejoría y poder codearse con los mejores de España, como sucedió en Punta Umbría, donde se citaron las doce mejores parejas nacionales, en categoría masculina, y las cuatro más destacadas, en la femenina.

Álvaro Garmilla seguirá dando que hablar con su pala pero, puesto que es un amante del deporte, también tiene la intención de entrenar con alguno de los equipos madrileños de baloncesto en silla de ruedas, ya que cuenta con experiencia -al jugar en la Escuela del BSR Valladolid también-, y poder seguir descubriendo el esquí adaptado, cuando el tiempo lo permita.