ADRIÁN ALONSO ALCANZA LA PLATA EN LOS JUEGOS MEDITERRÁNEOS
- El vallisoletano acepta el reto de la escapada del francés Hugo Gerard y mantiene el ritmo durante varios kilómetros para llegar a la meta en un apasionante sprint.
La confianza de Garikoitz Lerga no cae en saco roto. El seleccionador nacional lleva tiempo demostrando que cuenta con Adrián Alonso; consciente de que puede ser mucho más que un solidario ‘escudero’ y convertirse en un guerrero en primera línea de batalla. Así lo demostró el velocista de los Rolling Lemons en la localidad italiana de Taranto, sede de los Juegos Mediterráneos, donde se ganó por derecho propio una plateada armadura.
El circuito urbano de Taranto fue el lugar de consagración de Adrián Alonso. En las calles de la ciudad italiana, a 36 grados, el pucelano se enfrentó a un exigente maratón en el que el ritmo fue fuerte desde el pistoletazo de salida y donde franceses, portugueses, españoles e italianos demostraron pronto por qué aparecían entre los favoritos en las carreras, quedando descolgados sus patinadores en los primeros intentos de fuga.
Los italianos, condenados por su estrategia más conservadora, fueron los primeros en borrarse de la guerra por las medallas, donde se quedaron tres países representados por el portugués Miguel Fonseca, que firmó una solidaria carrera, el francés Hugo Gerard y el español Adrián Alonso.
Ninguno de los tres quiso bajarse del barco antes de la resolución final. Una resolución en la que no faltó la emoción al llegar los tres pegados. Tocaba jugarse las medallas al sprint, donde Hugo Gerard se aprovechó de una estrategia de menos desgaste y fue el primero en cruzar la línea de meta parando el cronómetro de la maratón en 1:05:54, menos de medio segundo antes que un Adrián Alonso que se queda con la miel del oro en los labios pero con el dulce sabor de una plata internacional que sigue definiendo su proyección internacional como espectacular.




