La Territorial ha decidido no renovar las becas a seis nadadores. FOTO: Mariano González
La Territorial ha decidido no renovar las becas a seis nadadores. FOTO: Mariano González
La Territorial ha decidido no renovar las becas a seis nadadores. FOTO: Mariano González
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Sin beca, por buenos

12 de Julio de 2012
Escrito por
Guillermo Sanz

Las nubes oscuras que han acampado sobre la sede de la Federación de Natación continúan cebándose con truenos, cada vez más sonoros. Se avecina tormenta y Zeus se frota las manos pensando a quién dirigirá el siguiente y fulgurante rayo. El último cayó sobre el Centro de Tecnificación de Valladolid, que la próxima temporada contará con seis nadadores y un entrenador menos.

Las protestas del pasado fin de semana, en las que nadadores del Gimnasio Valladolid, C.N. Parquesol, Natación Zamora, Natación Palencia y Natación León, reclamaban a la Territorial que diera un paso atrás y que permitiera a su entrenador, David del Campo, acudir con ellos a los Campeonatos de España que se celebran este mes. Un servicio cancelado por motivos económicos, como alegó la Federación.

La crítica no fue recibida por los oídos de los encargados de la Territorial que el martes se reunieron con los nadadores del Centro de Tecnificación para abroncarles por su acto de protesta, dando además la noticia a seis de ellos, de que no se les renovará la beca para la próxima temporada.

Domingo Redondo, presidente de la Federación, y Nuria Rodríguez, directora técnica, respaldaron esta decisión asegurando que “somos demasiado buenos y no podían mantener a nadadores de alto nivel”, como informa uno de los presentes. Una decisión incompatible con el funcionamiento del deporte de élite, al que se le conceden subvenciones económicas en relación a los éxitos y a los fracasos obtenidos. Así, el Centro de Tecnificación pierde a nadadores como Félix Silva, tercero de España y ganador de nueve medallas de oro en el pasado Regional, Laura Castro, entre las diez mejores del país, David Garzón, David Herrero, Raúl Lizano o Mario Valdivieso. Una sangría que, a ojos de los propios nadadores, es una represalia por mostrar públicamente su malestar contra la gestión de la Federación.

La decisión va a traer polémica para largo, ya que los implicados estiman que no renovarles las becas incurre en la ilegalidad, ya que la encargada de concederlas es la Junta de Castilla y León, y no la Territorial. Así que muchos optarán por solicitarla a través de sus clubes de origen.

Notificar esta decisión con el Campeonato de España de Tarrassa en vistas, supone un serio golpe a la concentración de los representantes de Castilla y León, que tienen la cabeza puesta en su futuro. Un motivo más que alimenta el malestar de los nadadores, que lamentan lo poco que se preocupa de ellos la federación comunitaria.

En la misma reunión se les informó que la muestra de rebeldía mostrada en las piscinas de Río Esgueva podía acarrear un expediente. Una pena amnistiada por el hecho de que, y a pesar de la rotunda negativa a dicha afirmación de los propios portadores de la pancarta, los 23 indignados habían sido coaccionados por su entrenador, David del Campo, a juicio de los representantes federativos.

En este punto la historia entra en una nueva dimensión. Domingo Redondo y Nuria Rodríguez informaron a los pupilos del responsable del Centro de Tecnificación y única oposición en las elecciones a la presidencia del actual vicepresidente de la Federación, Antonio García Carbajo, de que su mentor iba a ser despedido, alegando un incumplimiento de su contrato. Una información que cayó como un jarro de agua fría entre los nadadores y de la que no tenía constancia alguna el implicado en el despido.

David del Campo, que se enteró de su despido de boca de sus pupilos, asegura que en los 17 años que lleva dentro del Centro de Perfeccionamiento Técnico nunca ha acumulado ningún tipo de falta en su historial. Un expediente inmaculado, ahora garabateado por una falta grave que la Territorial no quiso explicar a los nadadores, a los que sí que se les comunicó quién sería el sustituto. A rey muerto rey puesto, dice el refranero popular, pero en esta ocasión el rey muerto no sabía que estaba muerto y el rey puesto tiene nombre y apellidos: Roberto Pacios, encargado del Centro de Tecnificación provincial de Burgos.