FOTOS: Aldeamayor Golf
Más deportes  |  Golfenómenos Aldeamayor
Las inundaciones causan daños cuantiosos en el campo de gol de Aldeamayor

Aldeamayor Golf: golf o piragüismo.

21 de Febrero de 2026

Nadie puede negar los desastres que provoca el cambio climático, los desastres se ven en las viviendas, se ven en las riberas del mar, se ven en las riberas de los grandes ríos y empiezan a verse en las riberas de los pequeños arroyos que se desbordan porque sube el nivel freático y porque los arroyos no se cuidan. Cuando las consecuencias de estas catástrofes “se limitan” a las casas todo el mundo se hace eco de lo trágico de que viviendas y garajes se hayan inundado y las televisiones desplieguen sus  equipos para dejar constancia de los afanes de los vecinos tapando con sacos terreros las entradas de sus edificios para que no las entre el agua; pero cuando el damnificado es un campo de golf como es en este caso el campo de golf de Aldeamayor parece que el destrozo queda en segundo plano, pero este segundo plano va acompañado de destrozos en un campo de golf de Valladolid que aparte de una instalación deportiva que lleva muchos años en funcionamiento da a muchas personas trabajo al margen de las personas que gozan del deporte. 
Los 200 litros por metro cuadrado que han caído en el campo de golf, junto a todo lo llovido en los últimos meses en el Raso de Portillo han podido con todas las previsiones, se han saturado los niveles freáticos de los acuíferos y en el suelo, literalmente, no hay sitio para más agua 
El golf intenta mantenerse siempre en equilibrio hidráulico, a pesar de los detractores, generalmente ecologistas de nuevo cuño, deficientemente informados. Los embalses que tienen los campos de golf, lejos de ser simples obstáculos de agua para hacer más difíciles los recorridos, son sobre todo  reservorios de agua para cuando en el verano llegan tiempos de sequía.  El agua se gasta durante las épocas de escasez para dejar sitio para nuevas lluvias, pero en estos momentos lo reservorios sobrepasan los niveles freáticos y campos se rebosan. Por otro lado el agua con el que se riegan los campos, si el de lluvia no es suficiente, es siempre agua reciclada
Si a esto añadimos que los arroyos que atraviesan el campo de golf no se pueden limpiar por prohibición expresa del órgano responsable de la Administración, y de esto se ha quejado amargamente el alcalde de Aldeamayor, el desbordamiento está asegurado. 
Como lo primordial era eliminar el agua de las casas que rodean los 18 hoyos del campo grande de Aldeamayor Golf, el agua bombeada se ha vertido al terreno. Cuestión de prioridades. Pero el campo está inundado, practicable con limitaciones de algunas calles cerradas para el juego diario. Los usuarios, comprensivos con los imponderables, limitan sus recorridos habituales de 18 hoyos a 16 o se deciden a jugar el campo de pares 3 que sigue en perfectas condiciones, pero los torneos programados han ten que suspenderse. El lucro cesante para las cuentas del club no será demasiado significativo dadas las fechas. Pero el daño emergente de todo lo que habrá que recuperar cuando las aguas vuelvan a su cauce…
El agua que ha inundado calles y roughs esta cargada de enfermedades y la hierba tendrá que ser tratada con mucha más intensidad de lo normal, a parte de los sembrados y cortes extras, y eso son gastos suplementarios. En fin, que el cambio climático está consiguiendo cambiar hasta el sabio refranero castellano, está empezando a llover a disgusto de todos.