LA FIRMA QUE NUNCA LLEGA

Fernando Lajo | Periodista
7 de Julio de 2011

Desde hace días el Blancos de Rueda Valladolid y Porfi Fisac habían llegado a un acuerdo para que el técnico segoviano siga una temporada más en el conjunto vallisoletano, pero la gran pregunta es por qué no se ha firmado ya. Hasta el día 30 de junio existe una claúsula en la que Fisac podría salir si recibe una oferta de otro club y no tendría que pagar ninguna penalización.
 
Pofi ha realizado una gran labor en el CB Valladolid. Logró el ascenso a la ACB, mantuvo al equipo hace dos años sin mayores problemas y el año pasado disputó la Copa del Rey, y estuvo a punto de entrar en los play-off. Pero las formas que utiliza el técnico segoviano para renovar no son las más correctas. La temporada pasada ya estuvo a punto de irse, aún teniendo contrato en vigor, pero al final siguió en Valladolid y este año se vuelven a las andadas.
 
El Valladolid hace lo correcto o es de cara a la galería, porque si no renuevan al técnico generaría muchas críticas por parte de la afición y de los medios de comunicación. Conste que Porfi tiene asegurado su futuro, si no tiene ningun oferta más, se quedaría en Valladolid pase lo que pase pero el club está dispuesto aguantar eso. Si hubiese sido otro entrenador, la entidad morada habría hecho lo mismo.
 
La ciudad ha vuelto a ilusionarse por el baloncesto y la gran labor que ha realizado, tanto el equipo como Fisac, no tiene ningún reproche. Todos son conscientes de que tarde o temprano se marchará, porque es ley de vida y tiene que buscarse su futuro. Pero el CB Valladolid no puede estar atado a un entrenador en el que tiene la opción de poder marcharse cuando quiera o tenga una oferta mejor. Si su intención es de quedarse en Valladolid que firme y si no, pues que espere a que tenga una oferta mejor porque se puede quedar un año sin poder entrenar, aunque equipos no le van a faltar. El Valladolid seguro que sin Fisac tendrá entrenador, ¿pero dará el mismo rendimiento que el técnico segoviano?, el tiempo lo dirá.
 
El Valladolid es un club modesto y tiene que tener las ideas muy claras de lo que quiere hacer. Siempre han afirmado, tanto la directiva como Fisac, que se llevan bien y no tienen ningún problema, pero el día a día del club es muy complicado y seguro que habrán saltado chispas en algún momento. En abril de este año el propio club desmintió al entrenador en un comunicado dando la razón a un periódico de la ciudad. ¿Porfi está dispuesto a aguantar eso? Parece ser que si, pero hasta que no esté la firma encima de la mesa no se podrá decir que haya renovado un año más con el conjunto vallisoletano.
 
Así se lleva casi un mes desde que terminara la temporada y de momento no hay novedad. Las cosas siguen igual y continuarán de la misma manera hasta la semana próxima. Otros equipos ya están moviendo ficha y ya han fichado algún jugador para la próxima campaña, pero el CB. Valladolid va con calma, sin pausa pero sin prisa.
 
Lo más correcto sería es que las dos partes se decidieran ya, sin dilatar más los acontecimientos, porque eso es perjudicial para el club ya que no puede presentar la
campaña de abonados y no puede fichar a jugadores sin estar de acuerdo con el entrenador, como para el técnico, aunque Fisac, de todas maneras tiene asegurado su
futuro sino surge nada raro en estos días. La solución a este culebrón no tardará mucho y se verá si Porfi seguirá en Valladolid o se irá a otro destino.