FUENTEOVEJUNA

David de la Fuente | Diario de un aficionado
13 de Abril de 2013

Después del esperpento vivido en Valencia, y no me refiero sólo al árbitro sino a todos, especialmente a los jugadores, volvíamos a tener partido y obligatorio olvidar el partido pasado. Nos tenemos que centrar en lo nuestro que es ganar partidos, sumar puntos y estar más cerca de la permanencia. Los tres puntos después de llevar muchas jornadas sumando muy poquito no se pueden dejar escapar.

Y parece que íbamos todos concienciados, porque en una tarde buenísima ¿cuánto tiempo hacía que no veíamos el sol lucir como lo ha hecho hoy? Con tanta lluvia se nos estaba poniendo la cara mustia y el carácter agrio. Los últimos partidos parecía que íbamos al campo a reñir más que a disfrutar. El caso es ese, que con un estadio que lucía sus mejores galas con un montón de niños en las gradas, no paramos de animar.

Si otras veces he dicho que es mejor que vayamos los de siempre que animamos más, hoy no ha sido así, desde el primer minuto no hemos parado de animar, claro, que el equipo ha ayudado lo suyo ¡Pero mira que somos facilones! Sólo con un poquito que nos den, ahí estamos, pero es que nos lo tienen que dar. Lo que les pedimos es ganas, lucha, garra, que se coman. . . las narices del contrario; y si luego encima juegan bien al fútbol, lo bordan.

Así, desde el pitido inicial los jugadores sabían que hoy  era el día, y nosotros también. Todos, y lo digo bien alto TODOS, sabían que era un día especial. Habrán podido estar más o menos acertados, habrán podido dar patadas al aire cuando iban a rematar a portería, habrán podido fallar en una media salida a la nada, habrán podido fallar un pase, o habrán podido centrar al sitio contrario donde estaban nuestros rematadores; pero lo que sí es seguro es que han puesto el alma, el corazón y también la cabeza, porque este partido así no se juega solo con garra y lucha, sino también con cabeza, con la cabeza de los Rueda, Rubio u Óscar.

Y jugando como sólo el Pucela sabe, llega una vez el Getafe y nos la clava. Podíamos haber pensado eso de “hoy puede ser un gran día, pero ya verás cómo llega alguien y lo j. . .”, pero no fue así ni de lejos, porque estábamos todos unidos, parecíamos la mejor versión de Fuenteovejuna y en vez de venirnos abajo nos levantamos y apoyamos al equipo y no paramos de aplaudir y animar en toda la segunda parte, de igual manera que no paramos en la primera. Dirán del Calderón, de San Mamés o del Villamarín, pero cuando nos ponemos en Zorrilla no hay quien nos iguale.

Como no podía ser de otra manera, llegaron los goles, esos goles que marcamos Jose, Javi, Jorge, Luis, Antonio, Guillermo, María, Isabel, Irene, Teodoro, Juan, Ana. . . y por supuesto de nuevo Mágico Óscar y cómo me gusta cantar ¡Jaaaaavi. . . Gueeeeerra! Todos juntos llevaremos al equipo a la permanencia y es como debe de ser. Quiero que lo de hoy se repita todos los fines de semana. Y como estoy en plan pedigüeño, quiero también ¡que Larsson marque ya! Se lo merece de una vez. Cómo juega, cómo lucha. Estoy convencido que cuando marque el primero vendrán muchos más luego ¡vamos Larsson!

No quiero olvidarme de Mikel (perdona la confianza, pero para la Preferencia B ya eres de la casa) recupérate pronto que te queremos, y también de Víctor Pérez que te hemos echado mucho de menos ¿quién me lo iba a decir a mí? Nos alegramos por tu vuelta.

Ahora, ¿tenemos que sufrir siempre tanto? Quiero aburrirme un partido, o mejor varios ¿Siempre tenemos que pedir la hora? Como decía Jose “esto no puede ser bueno para el corazón”; así que ¡ale! a ganar al Granada y viviremos unos partidos relajados. Hemos visto que este es el camino y todos juntos, todos a una, como Fuenteovejuna, vamos a por ellos ¡Aúpa Pucela!