El LXVI Trofeo Virgen del Carmen de ciclismo homenajeará a los hermanos Manrique
El LXVI Trofeo Virgen del Carmen regresa al programa festivo para consolidarse como la competición deportiva más longeva de todas las vinculadas a ferias y fiestas de Valladolid y una de las más antiguas, si no la más, por encima del Trofeo de Fútbol Ciudad de Valladolid, en boga desde 1972.
La prueba ciclista, en esta ocasión, en la modalidad cadete, tendrá salida y llegada en las Delicias, desde la populosa Plaza del Carmen, y discurrirá con la participación de una centena de corredores y corredoras bajo la organización del Veloclub Delicias.
Esta prueba servirá también para homenajear el hito del cincuenta aniversario del doble Campeonato de España logrado por los hermanos Manrique. Y es que en 1976, los hermanos vallisoletanos Carlos y Eduardo Manrique protagonizaron una jornada histórica al proclamarse campeones de España el mismo día, en las categorías infantil y alevín. Su relación con el ciclismo comenzó desde muy pequeños, participando en las numerosas pruebas que organizaban las escuelas y clubes de Castilla y León. Aquella época estuvo marcada por una gran participación y por el compañerismo entre las diferentes generaciones de jóvenes ciclistas. El Campeonato de España de 1976 se celebró en Valladolid, en el circuito urbano de
Huerta del Rey, con la participación de escuelas de prácticamente toda España. Eduardo se proclamó campeón de España de gymkana alevín y Carlos ganó el título nacional en la prueba de línea infantil.
La Escuela Ciclista de Valladolid completó el éxito con dos subcampeonatos de España en las pruebas contrarreloj infantil y cadete. La hazaña tuvo una gran repercusión en la prensa de la época. El Norte de Castilla dedicó su portada del 22 de junio de 1976 al acontecimiento con el titular: «Dos hermanos, campeones de España».
Cincuenta años después, ambos hermanos han seguido caminos diferentes, aunque vinculados al nombre de Valladolid. Eduardo continúa ligado al ciclismo de base como presidente del Velo Club Delicias y Carlos desarrolló su carrera profesional como ingeniero en el sector energético. Este aniversario sirve también para reconocer a todas las personas que hicieron posible aquella generación de ciclistas: directores de escuelas, entrenadores, dirigentes, patrocinadores y familias que, con su esfuerzo y dedicación, impulsaron el ciclismo de base vallisoletano. Una historia que va mucho más allá de dos títulos nacionales y que representa los valores que siempre ha transmitido el ciclismo: esfuerzo, constancia, compañerismo, sacrificio y superación.




