“No somos la policía, somos el protector del deportista”
La Asociación de la Prensa Deportiva de Valladolid afronta una edición más de Los Desayunos de la APDV con una charla sobre el lado más oscuro del deporte: el dopaje. Para eso convocó a Carlos Peralta Gallego (Málaga, 1994), director de la Comisión Española para la Lucha Antidopaje en el Deporte (CELAD) desde octubre de 2024.
La agencia oficial se encarga de velar por la salud de los deportistas y la limpieza en las competiciones del deporte nacional; es un organismo público adscrito al Consejo Superior de Deportes y que actúa en el marco de las modificaciones, aprobadas por las Cortes Generales, a la Ley Orgánica de lucha contra el dopaje, en vigor desde diciembre de 2021.
Carlos Peralta es graduado en Medicina y deportista de elite; nadador, fue plusmarquista de España en los 200 metros mariposa y representó a España en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en 2016; además, es un altavoz del colectivo LGTBI+ en la normalización y diversidad dentro del deporte de alta competición.
Enrique Sánchez-Guijo, Alberto Pujades, Javier González Vega y Mayte Martínez representaron a las instituciones autonómicas, provinciales y municipales; y el mundo del deporte contó con la presencia de figuras como Paco García, Gustavo Aranzana, Jorge Calleja ‘Hollister’, José Luis López Cerrón, Juan Carlos Rodríguez, Alberto López Moreno, Félix de la Fuente y Ana Pérez Carnicero. El periodista Íñigo Torres condujo la charla de Los Desayunos de la APDV, el segundo de este año 2026 y el número veintidós en este proyecto del periodismo de Valladolid.
De lo que no se habla, no existe
Carlos Peralta reconoce que llevaba mucho tiempo sin venir a esta tierra, de la que guarda un gran recuerdo deportivo. «La primera vez fue en la piscina de Parquesol y me proclamé campeón de España infantil, así que imagínate la ilusión que me hace».
La entrada en la CELAD cambió la visión, entre idealista e ingenua, que tenía Peralta del deporte de elite. «Como nadador vivía en los mundos de Yupi, entonces no había visto ni oído nada relacionado con el dopaje. Entré en la agencia como Subdirector de Prevención y ahí me di cuenta del fregado en que me había metido. Hablar del dopaje no es malo, no tiene por qué ser un tabú; que no se hable de algo no significa que no exista, como si de lo que no se habla, no existe. Por eso agradezco este tipo de invitaciones».
Sí que es verdad que el dopaje ofrece el lado oscuro del deporte, el que todos querrían desterrar de las portadas de los periódicos. «Hemos cambiado tres veces de nombre y eso puede confundir, para que todos nos entiendan somos la agencia antidopaje; tenemos que dar información y acatar las normas internacionales, cuandol era nadador nunca tuve ese tipo de información. Nuestra misión es clara: protegemos a los buenos y buscamos a los malos».
Una agencia independiente
Peralta recalca la independencia de la CELAD y la coordinación con los cuerpos y fuerzas de la seguridad del Estado. «Realizamos controles, enviamos las muestras a laboratorios independientes, abrimos un expediente y será un comité, también independiente, el que determine la sanción. El dopaje implica trampa en la competición, riesgo para la salud, injusticia porque toca la credibilidad del deporte. La lista incluye once infracciones, también la de tomar represalias contra la persona que denuncia. Somos un lugar para la protección del deportista».
«Hace poco me consideraron como el policía del deporte, y creo ser todo lo contrario, quiero que nos vean como un protector, que el mensaje sea que no solo sancionamos, que somos un lugar abierto donde damos respuesta a cualquier deportista que nos escriba, nol hay día que no facilitemos una información a quien nos lo pide. Tenemos un canal de denuncias, cualquiera que tenga una información nos la puede remitir a la CELAD y nosotros nos podemos en contacto con la UCO y la UDEF».
Uno de los temores de Carlos Peralta es que se pierda la perspectiva del problema con el dopaje. «Es fundamental tener una conciencia de las medidas preventivas, creo que hay una pérdida de conocimiento de la generación actual a la mía; hemos dejado de hablar de algunos temas importantes y ahí pido ayuda a la prensa. También tenemos que comunicar las acciones buenas, preventivas, no solo como un estigma».
Una formación que debe empezar desde la base. «tenemos que iniciar la educación cuanto antes, el conocer los suplementos contaminados, el medicamento que puede prescribir un médico de familia, lo que llamamos un dopaje no intencional, que también es sancionable. El deportista tiene que contemplar la repercusión económica y social de los casos; debemos reducir ese dopaje no intencional en número y en proporción».
El pasaporte biológico es uno de los términos que más están en la mente de los aficionados al deporte. «Hemos pasado de buscar sustancias a seguir una línea fisológica en la evolución del deportista, ver si esas líneas están alteradas. Entre el gran público existe la percepción de que el tramposo va por delante, pero también los laboratorios son cada vez mejores, la ciencia evoluciona, nuestra ventaja es que nosotros podemos legislar y que las muestras las almacenamos durante diez años; han salido muchos casos que han cambiado las clasificaciones de los Juegos de Río. Tarde o temprano les pillaremos, no quedan impunes».
Peralta también quiere limpiar esa imagen de falta de transparencia o de diferentes varas de medir para sancionar los casos en el dopaje. «El procedimiento es muy garantista, hacemos una doble muestra; tenemos la facultad de aplicar una sanción provisional, no podemos dilatarlo, las sanciones tienen que ser proporcionales. La ayuda de los deportistas también es importante, queremos crear la figura del acuerdo, somos un organismo estatal y jurídicamente garantista, porque esto puede acabar en los tribunales y ser tumbado por los jueces».
Los controles en el fútbol
La opinión pública considera que hay deportes, como el ciclismo o el atletismo, en los que los controles son más rigurosos que en otros, como el fútbol, que tiene una mayor repercusión social. «Te diré que, cuando era Subdirector, hicimos un control a las cinco de la mañana a la selección que iba a la Eurocopa y que luego nos trajo el oro. Hay que saber que sin ese control, el equipo no podría participar ni en ese torneo ni en unos juegos olímpicos, como ocurre con Rusia; los premios en natación o en atletismo tienen que estar convalidados por un control antidopaje previo».
La ley orgánica que regula el dopaje contempla la intencionalidad, el grado de culpa, la contaminación, la confesión, el uso terapéutico. «Las sustancias ayudan a mejorar el rendimiento, hay que tener en cuenta el momento de la competición, que el deportista salga de una lesión, también soy muy crítico con las sustancias de abuso, que son el cannabis, la cocaína, la anfetamina y la heroína, qie puede que nol mejoren el rendimiento deportivo, pero también hay que destacar el efecto ejemplarizante del deportista». La CELAD está centrado en el deporte federado, y se le puede escapar el deporte amateur, como las carreras populares o los gimnasios, «a veces con productos que llegan desde fuera de la Unión Europea; pero que nadie se confunda, la posesión, tráfico, manipulación o asociación son delitos penales, si no llegamos nosotros, les puede caer encima la Guardia Civil».
«También hemos ampliado el número de controles, hay dopajes más sofisticados, como los betabloqueadores, que los tomas cuando te pones nervioso y te tiembla la mano. El dopaje no le llega al deportista de la nada, hay que tener en cuenta su entorno». Aquí a Peralta le preocupa la desaparición de la medicina del deporte de las universidades, «va a haber un vacío importante».




