AFICIÓN INJUSTA

Iñigo Torres | Periodista
3 de Marzo de 2010

Sé que lo que voy a decir no es políticamente correcto pero en los últimos días han pasado cosas en nuestro deporte que me han llevado a una conclusión: la afición a veces es injusta. Y lo digo sabiendo esa premisa que muchos repiten a lo largo de una temporada, que la afición es soberana, que es la que paga, que es la que pasa frío en la grada y que se merece toda la admiración de clubes, jugadores y directivos por que son la razón fundamental de que el deporte profesional exista.


Pero dicho esto, no entiendo ese sector de la afición que critica a las primeras de cambio, que se mofa de sus propios jugadores y que parece querer el mal propio antes que el ajeno. Y doy datos. No entiendo a ese sector del público que el sábado silbaba a Víctor Hugo López en el partido entre el Pevafersa y el Pick Szeged. Lo haría bien o mal pero seguro que su intención no era la de fallar, y menos cuando sabía que debía hacer su trabajo y de paso hacer frente a la ausencia de su compañero Eduardo Gurbindo.


Eso sin contar que hablamos de un equipo que una vez está respondiendo por encima de sus posibilidades. Con un presupuesto medio, el Balonmano Valladolid es tercero en Liga y Champions, y lo es pese a jugar con gente lesionada. Gente como Asier Antonio, que este miércoles ya está en Zaragoza a pesar de sus graves problemas físicos, como problemas tienen Edu Fernández, Oscar Perales y muchos más.


Tampoco entiendo a ese sector de la afición que el domingo se mofaba de Manucho en Zorrilla. El mismo jugador que la gente pedía al inicio de la temporada como compañero "insustituible" de Diego Costa. Lo intentó ante el Mallorca, y además tenía el dificil reto de hacer olvidar por unos instantes al lesionado delantero brasileño y es verdad que no estuvo bien, por no decir horrible, pero creo que eso no da argumentos para la mofa.


Porque creo en la honestidad del angoleño, o en la de jugadores como Borja o Sesma que, pese a saber ya que su futuro está lejos de Valladolid, siguen luchando por esta camiseta -y en algunos casos llorando de impotencia tras perder con el Mallorca-, de la que nos hemos sentido orgullosos en muchas ocasiones previas.


Todos creo que se merecen una afición que anime desde el primer minuto hasta el último y que luego al acabar, con el objetivo de la victoria conseguido entre todos, muestre públicamente su malestar por el mal juego de los suyos. Sueño con una afición que lleve a los equipos de Valladolid a lo más alto, para luego pedir responsabilidades.


P.D. Si alguien se molesta, pido perdón, porque también los periodistas tenemos nuestra parte de responsabilidad en todo esto.