4 | Deporte y Salud

Muerte súbita cardíaca en el deportista

Raquel Blasco | UEMC
14 de Febrero de 2012
Imagen de sgarcia
Escrito por
Sara García

La presentación de una situación de emergencia durante el desarrollo de una actividad deportiva suele tener una gran repercusión ante la opinión pública y una inmediata difusión a través de los medios de comunicación. Cabe recordar aquí dos grandes nombres del fútbol español que fallecieron en los últimos años, como Antonio Puerta (2007) y Dani Jarque (2009).

Desgraciadamente en muchos de estos casos se produce una detección tardía del problema y una sensación de inadecuación de las técnicas aplicadas y de impotencia en los testigos presenciales. La profesora de la UEMC, la Dra. Raquel Blasco, explica que "puede ser fruto del desconocimiento de la situación, de la ausencia de una respuesta planificada con anterioridad, de lo inapropiado del material disponible, de la inexperiencia del personal o de la confusión y el nerviosismo de los intervinientes, lo que puede tener incluso un efecto multiplicador, aumentando el daño producido inicialmente por la propia situación de emergencia", lo que puede conducir, en las situaciones de mayor gravedad, a que algunos de estos casos terminen con el fallecimiento del afectado ante la mirada impotente de millones de personas. "Es dramático el contraste entre un deportista vigoroso compitiendo a un alto nivel con una víctima inerte e inmóvil poco después".

"La muerte súbita de un deportista es una tragedia que golpea inesperadamente a uno de los grupos más saludables y en forma física de nuestra sociedad"

 

Blasco quiere apuntar que, a pesar de que en la definición de muerte súbita (MS) se excluyen las muertes relacionadas con las drogas, "los cada vez más numerosos accidentes cardiovasculares derivados del mal uso terapéutico de sustancias que incrementan el rendimiento deportivo, como la eritropoyetina, hace que sea preciso hacer una reseña de los potenciales riesgos cardiovasculares que entraña la utilización de estas sustancias, incluso sobre corazones completamente sanos", dice.

¿Pero qué es exactamente? La muerte súbita cardíaca se define generalmente como una situación que es, primero no traumática, segundo, inesperada, y tercero, ocurre instantáneamente o en unos pocos minutos tras el esfuerzo por un cambio brusco del estado clínico previo del individuo. Algunos estudios incluyen aquellas situaciones que dan lugar a la muerte hasta una hora después del colapso cardiovascular. Numerosas clasificaciones etiológicas de la muerte súbita excluyen la causa traumática pero se incluye la conmotio cordis o golpe sufrido sobre el área cardíaca con un objeto romo sin herida penetrante, que es capaz de desencadenar una fibrilación ventricular, causa última del fallecimiento del individuo.

Por tanto, la doctora afirma que la muerte súbita se produce durante la realización de un esfuerzo físico intenso ya que en él se producen dos mecanismos favorecedores: cambios hemodinámicos y electrofisiológicos producidos por el ejercicio en individuos susceptibles a agravar los ya preexistentes, y estimulación simpática que induce arritmias cardíacas y agrava isquemia miocárdica preexistente.

"Las causas dependen de la edad, pueden ser enfermedades congéticas o en los mayores de 30 años, una cardiopatía isquémica"

 

Las causas difieren según los diferentes grupos de edad. En los deportistas menores de 30 años se debe a una serie de diversas enfermedades estructurales del corazón a menudo de naturaleza congénita (como las miocardiopatías, miocardiopatía hipertrófica y displasia arritmogénica ventricular derecha) y defectos eléctricos (como las canalopatías iónicas, síndrome de Brugada, etc….). Sin embargo, en los deportistas mayores de 30 años la causa es invariablemente una cardiopatía isquémica severa de origen arterioesclerótico.

Entonces, preguntamos a la autora del libro “Adaptaciones cardíacas al entrenamiento en deportistas de competición”, si hay algún síntoma que indique que puede llegar a producirse. "Detectar síntomas que delatan una enfermedad cardiovascular subyacente (dolor torácico durante el esfuerzo, síncope o síncope inminente, palpitaciones, una disnea excesiva o convulsiones inexplicables) justifica la suspensión de la actividad deportiva en lo que se obtienen los resultados de los estudios diagnósticos". Además, añade que "un antecedente familiar de muerte súbita inexplicable o de muerte súbita antes de los 50 años como consecuencia de problemas cardíacos también sugiere la presentación de un problema cardiovascular genético".

Por último, cree que "lamentablemente, los cuestionarios normalizados elaborados para facilitar al personal sanitario una evaluación exhaustiva previa a la participación deportiva, no se utilizan con la suficiente frecuencia. Por consiguiente, a veces pasan desapercibidos importantes factores correspondientes a los antecedentes del deportista. De hecho, la muerte es la primera manifestación clínica en un 70-80% de los deportistas que sufren una muerte súbita cardíaca", afirma.

"Un problema en la detección sistemática, es que los deportistas asintomáticos, al parecer sanos, pueden tener enfermedades cardiovasculares no sospechadas"

 

Las enfermedades cardiovasculares constituyen la primera causa de mortalidad con el ejercicio (74-94 % de las MS). La incidencia de muerte súbita es mayor en los deportistas (2,3/100.000 deportistas versus 0.7/100.000 no deportistas), ya que la actividad deportiva competitiva aumenta 2,5 veces el riesgo de MS, explica la también coordinadora de la Unidad de Investigación el Centro Regional de Medicina Deportiva de la Junta de Castilla y León.

Además, presenta una clara predilección de género: es mucho más frecuente en el varón, con una relación hombre/mujer de 10:1 y más del 75% de ellas se dan en deportistas altamente entrenados.

En el próximo reportaje hablaremos de cómo prevenirla, sus posibles tratamientos y cómo enfrentarnos a ella.