42 | Deporte y Salud

Las vendas de colores

Lorenzo Justo | UEMC
22 de Marzo de 2017
Imagen de sgarcia
Escrito por
Sara García

El vendaje neuromuscular surge en la década de los 70 de la mano de un quiropráctico japonés, Kenzo Kase. Conceptualmente, desde un punto de vista teórico, busca favorecer el proceso de curación sin provocar restricción de movimiento, mientras que el vendaje funcional -se utilizan vendas adhesivas con el propósito de estabilizar una estructura dañada-  tiene como objetivo restringir el movimiento que resulta lesivo o doloroso. Así lo explica el Dr. Lorenzo Justo, profesor en la UEMC en el Grado de Fisioterapia.

"Un elemento distintivo del vendaje neuromuscular es la venda utilizada, con las siguientes características: presentan una elevada extensibilidad longitudinal, puede mojarse (lo que le confiere una gran versatilidad en aquellas condiciones deportivas que se realizan en medio acuático) y el adhesivo de la venda está colocado en forma de “S” alargadas (también denominadas líneas dactilares) lo que provoca una tracción cutánea específica", explica.

Si parece que algo está de moda son esos colores llamativos de las vendas, pero le preguntamos al profesor si en realidad sirven para algo y Justo comenta que derivan principalmente de la cromoterapia, terapia alternativa basada en el color como medida terapéutica. Según la teoría del color aplicada al vendaje neuromuscular, los colores principales son el rosa -estimulante-, el azul -relajante-, negro y beige, colores netros, pero hoy en día existen vendas en una gran diversidad de colores, incluso grabados tipo cebra, camuflaje, rombos… y el profesor, para estimular el espíritu crítico de los alumnos, les plantea: "Teniendo en cuenta las teorías de las terapias alternativas, ¿qué efecto tendría una venda con un grabado tipo cebra? ¿Qué efecto tiene el color de una venda en una región corporal que el paciente no puede observar?", pregunta.

"Intento poner en manifiesto que estas teorías están carentes de base fisiológica alguna. En el ámbito científico utilizar el color (aplicado en una venda) como medida terapéutica carece de justificación".

Y añade: "Al tratarse de una técnica exportada desde el ámbito oriental incorpora conceptos que no son compatibles con la medicina occidental. Considero que los profesionales sanitarios debemos basar nuestro trabajo en medidas contrastadas", asegura Justo.

Muchos usuarios creen que los colores derivan de diferentes tensiones de la venda, pero a priori las vendas deberían tener las mismas características mecánicas independientemente del color. Algunos autores indican que el color podría tener un efecto placebo y como tal no se debería desaprovechar.

"Desde mi punto de vista el color debe obedecer a cuestiones federativas (algunos deportes no permiten utilizar colores distintos al de la equipación) o a preferencias del paciente. Es decir, la técnica y el modo de aplicación del vendaje deben prevalecer sobre el color utilizado, que sería una cuestión secundaria".

"Los profesionales sanitarios debemos basar nuestra terapéutica en la evidencia científica y no en cuestiones de moda o popularidad. Empíricamente ha mostrado buenos resultados por lo que creo que es uno de los motivos que justifica su popularidad, pero debemos seguir trabajando para demostrar cómo actúa el vendaje neuromuscular"

Entonces si no tiene base científica ¿por qué es tan popular? El investigador opina que son cuestiones de moda y marketing. Al comenzar a ser utilizada por deportistas de élite y aparecer en los medios de comunicación su utilización se disparó, su lanzadera al mundo fueron los Juegos Olímpicos de Seúl (1988). Resulta fácil encontrar algún titular en prensa que indica: “Cinta de Kinesio, es la moda entre atletas olímpicos”. El doctor recuerda alguna ocasión en la que un deportista ha solicitado que le coloque las vendas de colores porque futbolistas de Primera División lo llevaban.

El efecto fisiológico del vendaje neuromuscular deriva de las propias características de la venda y del modo de colocación (existen diferentes técnicas). La principal hipótesis sobre su funcionamiento indica que el vendaje tracciona de la piel y la fascia, lo que provoca un incremento de la microcirculación sanguínea y además repercute mecánicamente sobre la musculatura. Basadas en esta hipótesis se proponen diversas acciones, aunque las principales son: acción circulatoria, analgésica y acción sobre el tono muscular.

Lorenzo Justo explica su funcionamiento: la venda provoca una elevación de la piel que aumenta el espacio subcutáneo favoreciendo la microcirculación, disminuyendo el edema y eliminando productos de desecho del metabolismo, lo que finalmente produciría una disminución del dolor. Con respecto al músculo, la venda actúa sobre la fascia que se encuentra unida a la piel, al actuar sobre la fascia se repercute sobre la musculatura (dependiendo como se coloque la venda se puede traccionar de la musculatura en sentido de estiramiento o sentido de acortamiento).

El número de aplicaciones existentes es múltiple: aplicaciones musculares, ligamentosas, tendinosas, para tejidos adheridos, hematomas, dolores menstruales…. Incluso Justo añade que actualmente su aplicación se ha expandido a campos como la fisioterapia pediátrica y la fisioterapia neurológica.

"A pesar de que existen tantas aplicaciones y en campos tan diversos, la evidencia científica es muy limitada. Por este motivo siempre recomiendo actuar con prudencia a la hora de aplicar el vendaje. Resulta utópico y poco riguroso pensar que disponemos de una técnica capaz de mejorar un número tan elevado de trastornos. En caso de ser así, debe demostrarse".

¿Tiene contraindicaciones o efectos secundarios? En el caso del vendaje neuromuscular no se han descrito efectos secundarios relevantes (siempre que la técnica sea aplicada por un profesional sanitario) y las precauciones a la hora de su aplicación son las mismas que cualquier otra técnica de vendaje.

El vendaje neuromuscular debe ser aplicado por un fisioterapeuta, ya que se requiere una valoración completa del paciente para determinar el tipo de aplicación necesario y especificar el tipo de disfunción existente.

"En este sentido, desaconsejo totalmente los productos que se venden en grandes superficies y son aplicados por el propio usurario. Esta situación sería equiparable a la automedicación y no es nada recomendable. Antes de aplicar un vendaje es necesario una minuciosa valoración y determinar si existen posibles contraindicaciones para su aplicación, algo que solo puede ser realizado por un profesional sanitario", afirma.

Por último, ante este panorama de investigación, Justo cree que, aunque sea una técnica muy utilizada en el día a día de la fisioterapia y en el deporte, se debe seguir investigando. "No solo debemos demostrar si funciona o no, debemos explicar por qué mecanismos actúa y determinar cuáles de los efectos hipotéticos que se proponen son verídicos", puntualiza.