16 | Deporte y Salud

Las mujeres también pedalean

Cristina San Emeterio | UEMC
8 de Enero de 2013
Imagen de sgarcia
Escrito por
Sara García

La Vuelta Ciclista a España, el Tour de Francia, los casos de dopaje, el auge del spinning en los gimnasios... muchas son las referencias al ciclismo, pero ¿y el ciclismo femenino? Está claro que en nuestro país no tiene la misma repercusión que el masculino y así lo confirma Cristina San Emeterio, profesora de la Real Federación Española de Ciclismo y en la Universidad Europea Miguel de Cervantes.

"Hace diez años el ciclismo femenino lo componían 691 mujeres, en la actualidad podemos hablar de 2.125 licencias, bien es cierto que nos encontramos con la misma situación que hace diez años en la que no todas las mujeres federadas participaban en competición oficial. En este sentido las competiciones oficiales femeninas han crecido en número y en calidad, pues en España no contamos con “grandes vueltas”, la vuelta femenina con mayor prestigio en España y una de las importantes a nivel internacional es la Emakumeen Euskal Bira, en la cual no suelen participar más de 3 ó 4 equipos españoles de los 38 clubes inscritos en la Real Federación Española de Ciclismo (Rfec) y es que actualmente contamos con 3 equipos de categoría UCI", explica.

"Esta última temporada está situación está cambiando y paso a paso el ciclismo femenino está creciendo en participación y calidad"

Así, con este resumen podemos entender que a nivel mediático, de participación y de recursos el ciclismo presenta diferencias abismales entre estas dos categorías. De todas formas, San Emeterio asegura que la situación está cambiando, gracias al trabajo de la Comisión de Ciclismo Femenina de la RFEC, coordinada por Begoña Ruiz y a los propios organizadores de las competiciones celebradas por todo el país".

Le preguntamos a esta preparadora física de ciclistas si la gran repercusión que tiene en televisión competiciones como la Vuelta, el Tour, el Giro influyen a la hora de practicarlo, pero ella cree que el auge de la práctica de este deporte "se encuentra en el periodo en el que acontecen las grandes vueltas del ciclismo profesional, pero también es cierto que éstas coinciden con una climatología favorable para el ciclismo, por lo que considero que los practicantes de esta deporte se pueden ver motivados por la repercusión mediática y por un clima óptimo para salir con la bicicleta", afirma.

Por otro lado, estaría la moda del spinning, también conocido como "ciclo indoor". Es una actividad con un predominio del trabajo cardiovascular de alta intensidad en el que intervienen los grandes grupos musculares del tren inferior. Cristina San Emeterio explica que existen dos tendencias bien diferenciadas, una nos lleva a entender el ciclo indoor desde el influjo de las actividades coreografiadas, y la otra nos encauza en esa concepción puramente ciclista. (Barbado, 2005). "Lo cierto es que el ciclo indoor tiene una gran aceptación entre deportistas recreacionales de todas las edades y ambos sexos".

"Lo más importante es que la persona que dirija la sesión sea una persona formada y con conocimientos suficientes para poder desarrollar una actividad acorde al nivel y necesidades de sus participantes"

Esta actividad posibilita la participación en una misma sesión a sujetos de distinto nivel de condición, pero en muchos casos nos encontramos con una excesiva intensidad para sujetos de mediana edad, lo que convierte en estos casos, un actividad, a priori saludable, en inadecuada para deportistas principiantes y de mediana edad. (Muyo y López, 2009). En este sentido, si se tiene un control de la intensidad de la sesión, el “spinning” es una actividad física adecuada tanto para aquellas personas que buscan la práctica de una actividad física saludable (intensidades del 45 al 65% de la Frecuencia Cardiaca Máxima (FCmáx.) (ACSM, 2000) como entrenamiento complementario (intensidades comprendidas entre el 50 hasta por encima del 90% de la Fcmáx. (Barbado, 2011) para los ciclistas que por motivos climatológicos, laborales, etc., no pueden entrenar al aire libre.

En relación con esto, desde la perspectiva de la salud, el ciclismo es una actividad física que conlleva un trabajo cardiovascular que puede ser practicado por personas de distintos niveles de condición física, siempre y cuando la intensidad con la que se desarrolle sea la adecuada para cada deportista. "Además existe una implicación a nivel muscular, especialmente de los grupos musculares del tren inferior a través de la pedalada. Este patrón de movimiento carece de impacto, lo que hace del ciclismo uno de los poco ejercicios que implican un aumento de la fuerza muscular del tren inferior en ausencia de impacto articular".

¿Qué ejercicios físicos son los más adecuados para entrenar? La mejora de la condición física del ciclista va a depender del entrenamiento de todas las capacidades físicas que participan en el rendimiento de este deporte, fuerza, resistencia, velocidad y flexibilidad, pero no debemos olvidar que para rendir en el deporte, en general y en el ciclismo en particular, el entrenamiento de la técnica y la táctica van a ser determinantes. (Cuadrado, 2008).

Así, San Emeterio se refiere a que el entrenamiento habitual del ciclista se desarrolla sobre su bicicleta al aire libre, pero puede verse alterado por cuestiones climatológicas. En estas ocasiones los ciclosimuladores (rodillos, cicloergómetros, bicicletas estáticas y bicicletas de ciclo indoor) son utilizados para sustituir el entrenamiento habitual. "Lo cierto es que estos simuladores se pueden utilizar también como entrenamiento complementario, para conseguir objetivos específicos del entrenamiento, como mejorar aspectos técnicos, la conducción, el equilibrio…etc.

Incidiendo en el trabajo “a cubierto”, los ciclistas, normalmente en pretemporada, desarrollan el trabajo de fuerza en el gimnasio, trabajando los grupos musculares que intervienen en la pedalada, y haciendo trabajo de compensación del tren superior". Por supuesto, afirma que "el entrenamiento habitual será un entrenamiento planificado y sistematizado, en el que dependiendo del nivel del ciclista, del momento de la temporada que nos encontremos y de los objetivos marcados los contenidos de trabajo variarán".

Estas lesiones suelen ser causadas por excesiva velocidad, imprudencia del ciclista y /o del conductor del vehículo, averías mecánicas... riesgos que pueden ser evitados o reducidos.

Respecto a las lesiones más frecuentes, esta Licenciada en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte por la Universidad de León habla de las abrasiones cutáneas por caídas en asfalto, lesiones por traumatismos: contusiones por golpeo directo contra algún obstáculo o suelo. Las más habituales son contusiones leves, inflamaciones locales, o hematomas, siendo menos habituales las lesiones más severas, como lesiones óseas, contusiones craneales, etc. Estas lesiones pueden ser evitados o reducidos en gran medida por el propio ciclista y los conductores de los vehículos.

"Las lesiones más frecuentes en ciclistas vienen desencadenadas por una posición inadecuada en la bicicleta, ya sea porque el tamaño o medidas de la bicicleta no se ajustan a las necesidades del ciclista, o por una mala colocación de los pies sobre los pedales". El ciclismo es un deporte cíclico, lo que implica la repetición del mismo gesto técnico (el pedaleo) durante periodos de tiempo prolongados, exponiendo al ciclista a lesiones en ocasiones graves (condropatía rotuliana, compresión de los nervios de la mano, plica sinovial, tendinitis rotuliana, tendinitis bicipital, etc. (Galilea, P). Éstas pueden ser evitadas si el ciclista se asegura de que su bicicleta y sus zapatillas son las adecuadas para él. En este sentido, los biomecánicos recomiendan, a aquellos ciclistas que superen los 5.000 km de entrenamiento anuales, realizar un análisis biomecánico para optimizar el rendimiento, la ergonomía y evitar lesiones. (García, J, 2011).

Por último, con tantas noticias sobre dopaje en el mundo del ciclismo, le preguntamos su opinión al respecto. "Actualmente desde la Rfec se está luchando contra este tipo de práctica, tal es así que en 2009 se presenta el proyecto “Prevención de Dopaje: Prevenir para ganar” coordinado por Mikel Zabala se intenta hacer entender que el ciclista puede mejorar su rendimiento a través del entrenamiento y que debe competir al máximo de sus posibilidades, tratando de obtener los mejores resultados que estas posibilidades, y no “otras”, le permitan.

"Cuanta más montaña hay, cuanto más aumente la velocidad media de carrera y cuanto más tenga que sufrir el ciclista" más nos gusta este deporte".

En este sentido es inevitable volver la vista hacia el deporte profesional, donde el ciclismo atrae al público por su dureza extrema, por ver hasta dónde puede llegar el sufrimiento del ciclista en cada etapa de las grandes vueltas. Además, no podemos olvidar que los intereses económicos (aumento de ingresos y patrocinios) están casi siempre por encima del éxito deportivo, donde en ocasiones lleva al deportista a intentar mejorar su rendimiento de forma ilegal a través del uso de sustancias prohibidas, poniendo en peligro su propia salud.

Por esto en cualquier caso, la campaña abierta en la lucha contra el dopaje en el deporte, debe enfocarse hacia la formación y el conocimiento de los riesgos de éste sobre la salud del deportista, ya que en la sociedad el dopaje parece estar mal visto únicamente por la “trampa” que se comete ante el éxito deportivo, olvidando las consecuencias nocivas que tiene sobre el deportista.