12 | Deporte y Salud

Iguales en el fútbol

Silvia Sedano | UEMC
25 de Septiembre de 2012
Imagen de sgarcia
Escrito por
Sara García

Demasiado se habla del fútbol, "deporte rey", pero menos del fútbol femenino. Mucho se habla de deportes considerados propiamente de mujeres, con nombres propios conocidos, pero no mucho de chicas futbolistas. ¿Son dos deportes iguales o diferentes? ¿Es más fácil o más difícil entrenar a un grupo de chicas que de chicos? Para responder a estas preguntas, hablamos con la doctora en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, Silvia Sedano, profesora en la Universidad Europea Miguel de Cervantes de fisiología del ejercicio y preparadora física en fútbol.

"Normativamente ambas modalidades pueden considerarse idénticas, ya que las reglas de juego son las mismas. Por otro lado, a nivel competitivo la estructura del fútbol femenino español tiende a parecerse cada vez más al fútbol masculino, existiendo hoy en día una Primera División (hasta ahora Superliga Femenina) y una Segunda División, ambas de ámbito estatal, seguidas de las correspondientes competiciones regionales. Sin embargo, si lo analizamos desde el punto de vista económico y laboral, es evidente que ambas disciplinas no tienen nada que ver ya que el nivel de profesionalismo alcanzado por el fútbol femenino en nuestro país es muy pequeño en comparación con otros países que pueden considerarse pioneros, como por ejemplo EEUU".

El principal problema radica en los medios de comunicación, que prestan muy poca atención al deporte en general (a excepción del fútbol) y al deporte femenino en particular.

Hablemos entonces de la repercusión mediática: Si bien es verdad que el fútbol femenino cada vez va teniendo más repercusión, todavía está muy lejos de los deportes masculinos más populares (fútbol, tenis, baloncesto, ciclismo…) e incluso de otros deportes femeninos que gozan de mayor espacio en los medios de comunicación. Al menos se ha conseguido que se retransmitan los partidos de la Selección (aunque no se les da mucha publicidad) y el año pasado todos los viernes retransmitían un partido de Primera División.

Sedano, como preparadora física en fútbol del Real Valladolid (Superliga Femenina) y autora de artículos como "Estudio antropométrico en mujeres futbolistas. Análisis en función del nivel competitivo y de la posición ocupada en el terreno de juego" explica que, aunque no se puede generalizar, entrenar a un equipo femenino tiene sus ventajas e inconvenientes: "la experiencia me ha permitido comprobar que las mujeres futbolistas son mucho más comprometidas a la hora de realizar los ejercicios que planteas, son mucho más perfeccionistas, siempre buscan hacerlo todo correctamente. También he podido apreciar que la capacidad de sacrificio es mayor en éstas que en los chicos. Por otro lado, desde el punto de vista psicológico, son más inestables y eso deriva en muchas ocasiones en problemas de comunicación con las compañeras o con los técnicos, que si no se solucionan rápido, acaban provocando una importante disminución del rendimiento. También resulta más complicado separar la parcela deportivo-profesional de la parcela personal, algo que no ocurre tan habitualmente en los chicos", afirma.

Las mujeres son más comprometidas y perfeccionistas, pero más inestables, lo que deriva en problemas de comunicación.

Pero, ¿hay diferencias desde el punto de vista del entrenamiento, de la preparación física, de los ejercicios? "Ambas modalidades tienen muchas similitudes, pero también muchas diferencias, que han hecho que el fútbol femenino goce de personalidad propia en el mundo de la investigación en las Ciencias del Deporte, especialmente desde el año 2000. Desde entonces ha crecido enormemente el interés de la comunidad científica por este deporte. De la misma manera que ocurre en otras modalidades deportivas, desde una perspectiva fisiológica existen diferencias entre hombres y mujeres practicantes del fútbol; sin embargo, las características del esfuerzo en términos cualitativos son similares. Esto significa que el patrón de movimientos durante una competición (tipo de desplazamientos, tipo de acciones, tipo de recuperaciones, etc...) es muy parecido".

Hoy en día la planificación del entrenamiento en mujeres en lo que a preparación física se refiere sigue unos patrones similares a los planteados en el fútbol masculino.

Entonces, veamos si el tipo de ejercicios físicos que realizan en los entrenamientos son iguales o no. Sedano argumenta que "a la hora de seleccionar aquellos ejercicios más adecuados para una modalidad deportiva, sea la que sea, tenemos que valorar tres aspectos: factores de rendimiento importantes para esa modalidad (capacidades que hay que trabajar), características de nuestro deportista y objetivos del entrenamiento. Tal y como hemos señalado con anterioridad, el fútbol femenino cualitativamente es muy similar al masculino, por tanto los ejercicios a emplear son muy parecidos. En este sentido no se valora que el futbolista sea hombre o mujer, sino su nivel de partida, ya que el objetivo al que se desea llegar es el mismo: mejorar su rendimiento personal en la práctica del fútbol. Es decir, hay que individualizar al máximo, independientemente del sexo", afirma.

Contrariamente a lo que mucha gente cree, el trabajo de fuerza, si está bien diseñado, no hace a la jugadora más lenta, sino más rápida.

La también profesora de la Escuela de Entrenadores de la Federación de Castilla y León de Fútbol y preparadora física en fútbol Centro de Tecnificación de la Federación de Castilla y León de Fútbol explica que hoy en día la capacidad que se considera más importante en fútbol es la fuerza y dentro de ésta, la fuerza explosiva - la capacidad del individuo para realizar gestos potentes como pueden ser los saltos, los sprints o los golpeos propios de este deporte-. "La mayor parte de la preparación física de los equipos de élite se dirige a la mejora de esta capacidad empleando para ello metodologías variadas, como pueden ser el trabajo en gimnasio con cargas individualizadas, la combinación de trabajo en gimnasio con gestos específicos o la pliometría (multisaltos). Trabajar la fuerza y mejorarla implica indirectamente una progresión en otra capacidad que es fundamental para el fútbol, la velocidad, ya que ésta es una capacidad dependiente de la anterior. Por otro lado, dentro de la preparación física no pueden olvidarse otras capacidades que, aunque no son las más importantes para el rendimiento, también son necesarias. Es el caso de la resistencia o la flexibilidad.

En las jugadoras de fútbol hay que hacer especial hincapié en el entrenamiento preventivo, que está muy relacionado con la capacidad de fuerza.

¿Y las lesiones, los riesgos son los mismos? Silvia Sedano afirma que sí, son similares porque las características del esfuerzo también son parecidas. "Las lesiones más frecuentes están relacionadas con las articulaciones de la rodilla y el tobillo (fundamentalmente esguinces). También son frecuentes las lesiones musculares como las famosas roturas fibrilares y contracturas, que muchas veces aparecen por una incorrecta planificación del entrenamiento. Aunque las lesiones son similares, los estudios relacionados con la prevención inciden mucho en el hecho de que en jugadoras de fútbol hay que hacer especial hincapié en el entrenamiento preventivo, que está muy relacionado con la capacidad de fuerza. Esto se debe fundamentalmente a dos aspectos: menor nivel inicial de fuerza en las mujeres y las diferencias anatómicas que influyen en el impacto articular de los ejercicios", explica.

En la parte práctica, y respecto a las horas que se debe entrenar, está claro que no es lo mismo "las exigencias de la competición en Primera División no son las mismas que en Segunda o en Regional". "Desde el punto de vista científico podríamos decir que para conseguir mejoras en la condición física es necesario entrenar como mínimo tres veces a la semana. Sin embargo, si quieres competir con garantías al máximo nivel (Primera División) es necesario entrenar todos los días de la semana. Hasta donde llega mi conocimiento y mi experiencia, todos los grandes clubes españoles de fútbol femenino entrenan cinco o seis días a la semana, a lo que se une la competición del fin de semana", asegura.

Por último, nos referimos al fútbol mixto, que se da hasta la categoría cadete, (15 años). "A partir de esa edad se acentúan las diferencias fisiológicas y de rendimiento entre ambos y por eso se separan. Personalmente considero que plantear un fútbol mixto hoy en día en nuestro país no tiene mucho sentido, ya que existen dos estructuras paralelas perfectamente cimentadas, una para fútbol masculino y otra para femenino, que funcionan y lo que funciona no es necesario modificarlo. Sin embargo, más que fomentar un fútbol mixto, lo que considero que es necesario es que desde los medios de comunicación y desde los propios equipos femeninos se publicite y se promocione este deporte con el objetivo de que deje de ser un gran desconocido. De esa manera se conseguiría acercar a muchas niñas en la base a su práctica y eso, al final, es lo que va a dar calidad al deporte ya que, como se suele decir, de la cantidad sale la calidad".

Con más promoción, se conseguiría acercar a muchas niñas en la base a su práctica y eso, al final, es lo que va a dar calidad al deporte.

Sedano argumenta esta reivindicación en que es lo que ha pasado en los últimos años: "cada vez más niñas empiezan a practicar este deporte y eso hace que nuestros equipos sean más potentes y nuestras selecciones regionales y nacionales también lo sean. Por ejemplo hace dos años se consiguió el europeo sub-17 y una de las integrantes de la selección, Silvia Pereira, era de nuestra comunidad autónoma". Pues desde aquí, sólo nos queda darle la razón, aquí aportamos nuestro granito de arena, y animar a las chicas a practicar este deporte.