11 | Deporte y Salud

Electroestimulación muscular

Azael Herrero | UEMC
21 de Agosto de 2012
Imagen de sgarcia
Escrito por
Sara García

Entre los avances tecnológicos utilizados en el deporte oímos hablar de la electroestimulación muscular; parece que es eficaz en contracturas y recomendable para piernas pesadas, creemos que los deportistas se recuperan más rápido de sus lesiones así, la publicidad engañosa dice que transforma la grasa en músculo, lo usan los fisios y los entrenadores … pero ¿qué hay de cierto en todo esto? ¿es eficaz? ¿para qué sirve?

De la mano del profesor de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Europea Miguel de Cervantes de Valladolid y director del Centro de Investigación en Discapacidad Física de la Asociación de Parapléjicos y Grandes Minusválidos (ASPAYM) de Castilla, Juan Azael Herrero respondemos a esta y otras preguntas.

Para saber más de electroestimulación, lo primero es conocer su definición. El doctor explica que “es una técnica con la que se consigue activar la musculatura con la utilización de una corriente eléctrica. Habitualmente la corriente se transmite a través de electrodos de superficie que se colocan en el vientre de la musculatura, y actúa sobre los nervios que llegan al músculo”. Por este motivo, el nombre técnico es electroestimulación neuromuscular. Y también es importante su uso. “Los principales fines con los que se suele utilizar la electroestimulación en el mundo del deporte son para mejorar la fuerza muscular y aumentar la masa muscular; para aumentar la resistencia muscular; y para la recuperación después de haber realizado un esfuerzo”, enumera el profesor.

Antes de utilizarlo, preguntamos si es eficaz. Por las respuestas de Herrero, vemos que depende de los casos y lesiones: “Los estudios científicos han demostrado que en gente sana la electroestimulación mejora menos la función muscular que el entrenamiento voluntario. En un proceso de rehabilitación tras una lesión, es igual de eficaz que el entrenamiento voluntario. Pero durante un proceso de inmovilización sí es más eficaz que el entrenamiento voluntario para evitar la pérdida de la función muscular, así como para evitar la atrofia muscular. Respecto a su uso para acelerar el proceso de recuperación tras la realización de un esfuerzo, no hay evidencias científicas de que se mejore la recuperación a nivel fisiológico, sin embargo, actúa sobre la sensación de dolor percibido, haciendo que el deportista se encuentre mejor”.

Al oír esta respuesta, deducimos que es doloroso y el profesor es claro al indicar que estaría recomendada para “cualquier persona que tenga un umbral de dolor alto y esté dispuesto a sufrir un poco durante el entrenamiento”. Herrero lo explica diciendo que para que resulte efectiva en la mejora de la fuerza, ha de producir contracciones potentes en la musculatura.

Producir estas contracciones implica tolerar unas intensidades de corriente que resultan algo dolorosas.

"Muchas personas no son capaces de tolerar estas intensidades, por esto, en ellas la electroestimulación nunca será un método efectivo para mejorar la fuerza muscular. Por el contrario, si se toleran estas intensidades, la electroestimulación puede resultar un perfecto complemento del entrenamiento”, asegura.

 

Quien estuviera pensando en dejar a un lado el entrenamiento, que abandone la idea. Herrero es rotundo al afirmar que "es un método de entrenamiento eficaz, pero que nunca ha de sustituir al entrenamiento tradicional".

Lo que siempre se recomienda es que se combine la electroestimulación con otras actividades físicas.

Se debe combinar, por tanto, con otros ejercicios. "En el caso de que se combine con actividades de fuerza o de coordinación, la electroestimulación debe hacerse a continuación de estas actividades. En el caso de que se combine con actividades de resistencia, la electroestimulación podría hacerse antes de estas otras actividades".

 

Saber las ventajas para comenzar a utilizarlo también es interesante. “El principal beneficio es que con electroestimulación se reclutan más fácilmente las fibras rápidas de la musculatura. Mediante contracciones voluntarias, estas fibras se reclutan únicamente cuando se realizan contracciones muy intensas o muy explosivas. En personas mayores son las primeras fibras que se atrofian. Con electroestimulación se reclutan a niveles de intensidad relativamente bajos. Otro beneficio es que el tiempo necesario de entrenamiento para sobrecargar la musculatura es menor al de una sesión de entrenamiento voluntario”.

Para usarlo, preguntamos también al profesor si podría utilizarse a diario y con qué frecuencia.“La forma más segura de aplicarla es de modo isométrico, manteniendo la articulación a entrenar en un ángulo fijo durante el entrenamiento. Este ángulo se va cambiando a lo largo del periodo de entrenamiento", -y añade: "Las corrientes de baja frecuencia utilizadas para recuperar se pueden utilizar a diario. Si queremos entrenar fuerza con electroestimulación y, en consecuencia, utilizar corrientes de alta frecuencia, no se debería utilizar en la misma musculatura más de dos o tres veces a las semana”, dice el investigador.

Se oye que lo utilizan los deportistas para su recuperación, pero Herrero afirma que casi todos los estudios científicos demuestran que, a nivel fisiológico, “no hay evidencias” de que la electroestimulación acelere más rápidamente el proceso de recuperación después de una competición o entrenamiento. Sin embargo, sí que tiene un efecto antiálgico demostrado.

Muchos deportistas usas corrientes de baja frecuencia después de entrenar para relajar la musculatura.
Pensamos que es algo novedoso y sus orígenes podrían estar en el antiguo Egipto era conocida la existencia de una corriente natural, como lo demuestra el encuentro de un grabado de un pez eléctrico en una tumba datada del 2750 a.c.