SIN TIRAR A PUERTA NO SE GANA

David de la Fuente | Diario de un aficionado
6 de Diciembre de 2015
Nuevo partido y nueva oportunidad para sacar tres puntos. Después del espejismo del otro día en Lugo que jugamos bastante bien pensábamos que en casa íbamos a ganar seguro. Vemos la alineación y repetimos casi al partido anterior con la única excepción de Mojica por lo que todos sabemos y que será motivo de comentarios otro día pero ¡manda . . .!


Casi no nos habíamos sentado en los asientos y ¡zas! Nos meten el primero. Otra vez a remontar y de eso el Pucela sabe muy poco. Para remontar normalmente hace echarle garra y ganas y precisamente de testiculina muy sobrados no andamos. Nos miramos los de alrededor y nuestro comentario es “ale, ya vamos perdiendo, en un rato nos expulsan a un jugador y echamos la culpa al árbitro como siempre”. Pero no fue así, no nos echaron a nadie. . . por esta vez.


El partido continúa y podemos aplicar el dicho de “jugamos como nunca y perdimos como siempre”, a lo que yo añadiría “jugamos como nunca, no tiramos a puerta y perdimos como siempre”. Daba la impresión de que jugamos bien, tocamos bien, paredes, pases de cuarenta metros al pie y, y , y . . . ¡plof! Ya nada más porque tiros a puerta, lo que son tiros a puerta, pues como que no. No sé si al descanso llevábamos entre ninguno y menos uno (ya no recuerdo bien si la cesión de Hermoso a Kepa que se marchó a córner por poco fue en la primera o en la segunda parte).


Nos quedamos en el descanso como últimamente, bastante desanimados, fríos aunque no de clima que hacía bastante bueno, y apáticos, vamos, como los tres últimos años o un poco peor. Pero todo cambia nada más empezar la segunda parte: jugadón del equipo y golazo por toda la escuadra de quién, de ¡Juaaaan Villar! ¡Venga chicos, tenemos toda la segunda parte para remontar! ¿Remontar, qué es eso? Porque con el empate el Alavés vuelve a jugar como al principio que me ha encantado. Así es como deberíamos jugar nosotros, sabiendo en todo momento lo que hay que hacer. A pesar de que ya hemos perdido tres veces en Zorrilla este año, creo que el mejor equipo hasta el momento ha sido el Alavés.


Total, que en vez de crear peligro para el 2-1 se veía venir el 1-2 y claro, vino. Y se acabó el partido, y nosotros que seguimos como apagados y no nos dan el botón de encendido tampoco supimos conectar al equipo. Y sin más pena que gloria otro partido más que perdemos y que nos pone en nuestro sitio de este año. 


Cambio de objetivo y a luchar por la permanencia ¡quién nos ha visto y quién nos ve! En una liga con equipos tan potentes y de tanto prestigio como La Ponferradina, Llagostera, Alcorcón, Leganés, Mirandés, Lugo, Bilbao Ath. . . vamos a luchar por no bajar de categoría. Bien, bien, bien. Esto es a lo que llegamos tras varios años de trabajo bien hecho, de un equipo con una base sólida, con equipo y cantera que sienten los colores.


Y ese no es el problema, el problema es que a los abonados de toda la vida nos están echando, que ayer éramos ya no “los 10.000” sino que estamos bajando partido a partido a “los 8.000”, y el año que viene seremos, o quizá serán 7.000 porque conmigo . . . no diré nada porque luego al final siempre estoy, pero ya me canso, y esta vez de verdad.


En fin, que ¡Aúpa Pucela! y nos seguimos viendo, de momento, en Zorrilla.