Medunjanin (i), durante un entrenamiento. Foto
Medunjanin (i), durante un entrenamiento. Foto
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Fútbol

Haris Medunjanin: soluciones magistrales desde el banquillo

Escrito por
Antonio Aragón

Minuto 80 en el Reyno de Navarra. Empate a cero en el marcador, aunque un Valladolid cada vez más suelto empieza a embotellar a los futbolistas rojillos. Un balón en largo de Villar es rechazado y deja el balón en los pies de Haris para que, de volea con su pierna mala, la derecha, limpie las telarañas y permita que el Real Valladolid se acerque a una victoria con complejo de salvoconducto fuera del pozo. "Tengo mucha confianza en el disparo a pesar de que se que no es mi pierna buena", dijo. Camuñas, seis minutos más tarde, despierta del placentero sueño a los vallisoletanos con su tanto.



"Cuando entro quiero marcar y ayudar al equipo. Es lo que he hecho ante Osasuna, pero empatamos y es una pena. Parece que sí, que los cuatro goles son bonitos, pero también quiero marcar goles feos. Cuando empiezo juego muchas veces de medio centro y cuando salgo lo hago de media punta, donde tengo más posibilidades de marcar. Ahora tengo que decir al entrenador que me saque 25 minutos", indicó el futbolista bosnio.



Haris se mostró satisfecho por su obra de arte, pero, naturalmente, se lamentó de no haber podido sumar una victoria después de un buen partido del conjunto blanquivioleta. "Paramos a Osasuna muy bien porque sólo tiene un juego, balones en largo a Pandiani. Sólo nos falta tocar más la pelota, pero ahora empezamos a jugar mejor y tenemos más ocasiones, no sólo de falta o de córner. Trabajamos contra Osasuna muy bien y jugamos mejor que contra el Zaragoza. Tenemos jugadores que quieren la pelota y es lo que tenemos que hacer, confiar en nosotros", concluyó.



Deportivo, Espanyol, Sporting y Osasuna han sufrido el efecto Haris, el mismo que se ha echado de menos cuando ha jugado de inicio. Se diluye cuando es titular y su pegada, de momento, sólo se ha visto cuando le ha tocado despojarse del chándal y acudir al rescate. Por ello, el papel de revulsivo está hecho para él. Le viene que ni pintado y, si sigue así, le puede valer el Óscar a mejor secundario.