FOTOS Andrés Domingo García
FOTOS Andrés Domingo García
FOTOS Andrés Domingo García
Fútbol  |  Numancia-Real Valladolid

2-1: Navidades anticipadas

19 de Noviembre de 2016
El Valladolid no jugó bien en Soria. Especialmente en la primera parte, los blanquivioleta no encontraron la brújula y no fueron capaces de encadenar tres pases seguidos. Sin encontrar la forma de sacar el balón jugado desde atrás, su único recurso fue patear el balón en largo ante la presión del C.D. Numancia, que encontró el bálsamo de la tranquilidad con el gol inicial y dominó con comodidad, sin crear ocasiones de gol, pero con constantes llegadas al área de un Pucela que se defendió como pudo y no tuvo opción alguna en ataque.


En la segunda mitad, que comenzó con la entrada de Ángel por Iban Salvador en el descanso y la de Guitián por Rafa, lesionado, en el minuto 47, poco a poco el Real Valladolid consiguió sacarse el dominio insistente del C.D. Numancia y logró llevar la batalla hasta el centro del campo. Sin conseguir tener el balón, pero al menos mantuvo el partido dormido porque el equipo rojillo cejó en su presión asfixiante y se encontró cómodo defendiendo a un Pucela que no pisaba su área.


Pero el C.D. Numancia se confió. Creyó que el Real Valladolid era incapaz de hacerle daño y los blanquivioleta esperaron su oportunidad y en un momento de inspiración colectiva, que culminó Balbi con un gran pase para Raúl de Tomás, el delantero, recién ingresado en el campo por Jordán, pudo las tablas con un tanto maravilloso.


Durante unos minutos, el C.D. Numancia, lógicamente, sintió mucho el tanto del empate porque no acertaba a creerse que tras una buena primera hora de partido, la ventaja se le hubiera esfumado. El partido volvió a ese “tiempo muerto” en el que el Numancia daba la sensación de no poder y el Real Valladolid se debatía entre irse a por el rival herido o conservar un punto que, hasta ese momento, no se había ganado por juego.


Y en esa fase insulsa, en el minuto 76, llegó una jugada clave para el encuentro: Raúl de Tomás metió un pase sensacional para Míchel, el centrocampista vio por el retrovisor como Mata llegada desde la banda como un avión al área, le dejó un pase atrás sensacional y el disparo del delantero se coló entre los pies del arquero, con tan mala suerte que el balón, camino de las mallas, tocó en el talón de la bota derecha del portero soriano y se elevó para estrellarse en el larguero.


Camino del empate llegó la segunda jugada fatídica para el Real Valladolid. Un balonazo a ninguna parte fue cabeceado por André Leao y se convirtió en una “peinada” para atrás. Manu del Moral ganó por velocidad a una zaga sorprendida, se plantó ante Becerra y no perdonó el 2-1 final.